Cirugía de mano y muñeca › Fracturas de metacarpianos
Una fractura de metacarpiano es la rotura de uno de los cinco huesos largos que forman el dorso de la mano, entre la muñeca y los dedos. Es una lesión frecuente tras un golpe directo con el puño o una caída. La más conocida es la fractura del boxeador, que afecta al quinto metacarpiano, el del dedo meñique. La mayoría se resuelven bien, pero valorar a tiempo la rotación y la desviación del hueso marca el resultado final de la mano.
El Dr. Fernando Aranda Romero es cirujano ortopédico y traumatólogo especializado en cirugía de la mano y nervio periférico. Se formó en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, donde continúa en su Unidad de Cirugía de la Mano, y en centros de referencia de París, Madrid y Valencia. Atiende a pacientes en español y francés y valora cada fractura de forma individual para proponer el tratamiento que mejor se ajusta a tu mano y a tu actividad.
Cómo se produce y qué vas a notar
La mayoría de estas fracturas aparecen tras un impacto directo del puño contra una superficie dura, una caída con la mano cerrada o un aplastamiento. El quinto metacarpiano, situado en el borde del meñique, es el que se rompe con más frecuencia, de ahí el nombre de fractura del boxeador.
Los signos aparecen enseguida y conviene que los conozcas para pedir cita sin esperar demasiado.
- Dolor e hinchazón en el dorso de la mano, cerca de los nudillos
- Hematoma que puede extenderse hacia los dedos
- Pérdida de relieve de un nudillo, que parece hundido
- Dolor al cerrar el puño o al apretar algo
- Deformidad visible o sensación de que el dedo se ha torcido
La rotación del dedo: por qué importa tanto
Al valorar una fractura de metacarpiano no solo miramos si el hueso está desviado hacia un lado o hundido en ángulo. Lo más importante es comprobar que el dedo no ha quedado girado sobre su eje, lo que llamamos malrotación.
Una pequeña rotación mal corregida hace que, al cerrar la mano, ese dedo se cruce o se monte sobre el de al lado. Es un gesto que molesta en el día a día y que cuesta corregir más adelante. Por eso, cuando te exploramos, te pedimos que cierres el puño poco a poco: así vemos si los dedos quedan paralelos y apuntando hacia el mismo punto de la muñeca. Esta comprobación orienta buena parte de la decisión de tratamiento.
Dr. Fernando Aranda Romero
Cirujano ortopédico y traumatólogo. Cirugía de mano, muñeca y nervio periférico. Unidad de Cirugía de la Mano y Nervio Periférico del Hospital Universitario Ramón y Cajal.
Diagnóstico en la consulta
El diagnóstico parte de la exploración de la mano y de una radiografía, que confirma qué metacarpiano está roto, en qué zona y con qué grado de desviación o acortamiento. En la mayoría de los casos es suficiente para planificar el tratamiento.
En fracturas que entran en la articulación, que están muy fragmentadas o que plantean dudas, puede ser necesaria una prueba adicional como un TAC para ver el trazo con más detalle. La decisión de pedir más pruebas se toma tras una valoración individual de cada caso.
Opciones de tratamiento
No todas las fracturas de metacarpiano se operan. Muchas, sobre todo las del quinto dedo con una desviación tolerable y sin rotación, se tratan sin cirugía. El objetivo siempre es el mismo: que el hueso consolide en una posición que te permita cerrar la mano con los dedos alineados y recuperar la fuerza.
El tratamiento que corresponde en tu caso se define tras una valoración individual, según el hueso afectado, el grado de desviación, si hay rotación y tu actividad diaria o deportiva. Estas son las vías principales:
- Tratamiento conservador: inmovilización con férula o escayola durante unas semanas, con controles radiológicos para confirmar que el hueso se mantiene en buena posición
- Reducción cerrada: recolocar el hueso sin abrir la piel y mantenerlo con inmovilización cuando la posición no es aceptable
- Fijación con agujas: pequeñas agujas que estabilizan el hueso de forma temporal, a menudo sin grandes incisiones
- Fijación con placa y tornillos: en fracturas inestables, desplazadas o articulares, permite sujetar el hueso con firmeza y empezar antes el movimiento
La recuperación paso a paso
La recuperación depende del tipo de fractura y del tratamiento elegido, por lo que los plazos varían de un paciente a otro. Como referencia general, el hueso suele necesitar unas semanas para consolidar, y durante ese tiempo hacemos controles para seguir su evolución.
La rehabilitación de la mano es una parte clave del resultado. Movilizar los dedos de forma guiada, cuando el caso lo permite, ayuda a evitar la rigidez, que es la secuela más habitual de estas lesiones. Te explicaremos qué ejercicios hacer y cuándo, y retomarás la actividad y el deporte de forma progresiva. En el caso de las agujas, se retiran en consulta una vez el hueso está estable.
Riesgos y cuándo consultar
Como toda lesión y todo procedimiento, el tratamiento de una fractura de metacarpiano tiene riesgos que te explicamos en la consulta: rigidez de los dedos, que el hueso consolide con una ligera desviación o rotación, molestias sobre el material de fijación o, con menos frecuencia, problemas de consolidación o infección. Conocerlos de antemano forma parte de decidir bien.
Si tras un golpe en la mano notas dolor intenso, hinchazón que no baja, un dedo torcido o que se cruza al cerrar el puño, conviene que te valoremos cuanto antes. Atender la fractura en los primeros días da más margen para corregir la posición sin cirugía.
Pide tu cita
Si crees que puedes tener una fractura en la mano, escríbenos por WhatsApp al 660 160 668 y te damos cita para valorarla con calma. Puedes escribirnos por WhatsApp al 660 160 668 o venir a la consulta de Calle Espronceda 43, en Chamberí.
Ver también: Cirugía de mano y muñeca · Fracturas de falanges de los dedos · Fractura de escafoides y lesiones del carpo · Secuelas de fracturas de mano y muñeca
Pedir cita por WhatsApp: 660 160 668Cómo llegar
Preguntas frecuentes
¿Siempre hay que operar una fractura del boxeador?
No. Muchas fracturas del quinto metacarpiano se tratan sin cirugía, con inmovilización y controles, cuando la desviación es tolerable y no hay rotación del dedo. La cirugía se reserva para fracturas muy desplazadas, inestables, rotadas o que entran en la articulación. Qué corresponde en tu caso se decide tras una valoración individual.
¿Por qué se da tanta importancia a si el dedo gira?
Porque una rotación mal corregida hace que, al cerrar la mano, ese dedo se cruce o monte sobre el vecino, lo que molesta en el día a día y es difícil de corregir después. En consulta te pedimos cerrar el puño poco a poco para comprobar que los dedos quedan alineados, y eso orienta buena parte del tratamiento.
¿Cuánto tiempo tardaré en recuperar la mano?
Depende del tipo de fractura y del tratamiento. Como referencia, el hueso suele necesitar unas semanas para consolidar, con controles por el camino. La vuelta a la actividad y al deporte es progresiva. Los plazos exactos varían según cada paciente y se valoran en las revisiones.
¿Qué son las agujas y cuándo se usan?
Son unos alambres finos que estabilizan el hueso de forma temporal, a menudo sin incisiones grandes. Se emplean en algunas fracturas desplazadas o inestables para mantener la posición mientras consolida. Una vez el hueso está estable, se retiran en consulta. Si la fractura requiere más sujeción, se valora el uso de placa y tornillos.
¿Qué pasa si dejo pasar los días antes de ir al médico?
Cuanto antes se valora la fractura, más margen hay para corregir la posición sin cirugía, porque el hueso aún no ha empezado a consolidar. Si esperas demasiado y queda desviado o rotado, la corrección puede necesitar un procedimiento más complejo. Ante dolor intenso, hinchazón o un dedo torcido, conviene una valoración pronto.