Tumoraciones y bultos de la mano

Cirugía de mano y muñeca › Tumoraciones y bultos de la mano

Te notas un bulto en la mano o en la muñeca y no sabes qué es. Es una de las consultas más frecuentes en cirugía de mano, y la buena noticia es que la mayoría de estas tumoraciones son benignas. Aun así, conviene que un especialista lo valore: saber exactamente de qué se trata es lo que permite decidir si hace falta tratarlo o basta con vigilarlo.

En el Instituto Ortopédico Madrid esta consulta la atiende el Dr. Fernando Aranda Romero, cirujano ortopédico y traumatólogo con dedicación a la cirugía de la mano y el nervio periférico. Se formó en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, en el Institut de Chirurgie de la Main de París y y en Valencia, y atiende a pacientes en español y francés.

Qué son los bultos de la mano y por qué aparecen

Con bulto o tumoración nos referimos a cualquier abultamiento que aparece en la mano, la muñeca o los dedos y que antes no estaba. Pueden salir en la cara dorsal (el dorso de la mano y la muñeca), en la palma, alrededor de los tendones o cerca de las articulaciones de los dedos.

La inmensa mayoría son lesiones benignas, es decir, que no son un cáncer y que no se extienden a otras partes del cuerpo. Aun así, cada tipo tiene un comportamiento distinto y por eso no todos se tratan igual. Algunos crecen despacio durante años, otros cambian de tamaño según la actividad y algunos pueden molestar al apoyar o al mover la mano.

Tipos de bultos más frecuentes en la mano

No todos los bultos son iguales. Estos son los que vemos con más frecuencia en consulta:

  • Ganglión o quiste sinovial: es el más habitual. Es una bolsa con un líquido denso que suele aparecer en el dorso de la muñeca, en la palma o junto a una articulación del dedo. Puede cambiar de tamaño con el uso de la mano.
  • Tumor de células gigantes de la vaina tendinosa: un bulto firme, de crecimiento lento, que aparece sobre todo en los dedos, junto a los tendones.
  • Lipoma: una acumulación de grasa, blanda y por lo general indolora, que crece despacio.
  • Quiste mucoide: aparece en la articulación más cercana a la uña del dedo y a veces deja una marca o un surco en la uña.
Dr. Fernando Aranda Romero

Dr. Fernando Aranda Romero

Cirujano ortopédico y traumatólogo. Cirugía de mano, muñeca y nervio periférico. Unidad de Cirugía de la Mano y Nervio Periférico del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

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Cuándo conviene que te lo mire un especialista

Un bulto pequeño que no cambia y no molesta no suele ser preocupante, pero hay situaciones en las que merece la pena una valoración sin esperar demasiado.

No se trata de alarmarse, sino de poner nombre al bulto. Tener el diagnóstico claro evita tratar lo que no hace falta y, al revés, permite actuar a tiempo cuando conviene.

  • El bulto crece de forma rápida o cambia de aspecto.
  • Duele, molesta al apoyar la mano o limita el movimiento.
  • Notas hormigueo, pérdida de fuerza o adormecimiento en la mano o los dedos.
  • Afecta a la uña o deforma el dedo.
  • Simplemente quieres saber qué es y te genera preocupación.

Cómo lo diagnosticamos

El primer paso siempre es una valoración en consulta: dónde está el bulto, desde cuándo, si ha cambiado, si duele y cómo afecta al movimiento de la mano. Con la exploración ya se orienta bastante el diagnóstico.

Para confirmarlo nos apoyamos en pruebas de imagen. La ecografía es muy útil porque permite ver en el momento si el bulto es líquido (como un ganglión) o sólido, y valorar su relación con los tendones y los vasos. En algunos casos se completa con una resonancia magnética, que da más detalle de las estructuras profundas y ayuda a planificar el tratamiento cuando se decide operar.

Opciones de tratamiento

No todos los bultos hay que operarlos. La actitud depende del tipo de lesión, del tamaño, de si molesta y de cómo afecta a tu día a día, y siempre se decide tras una valoración individual.

En muchos casos, sobre todo con gangliones pequeños que no duelen, la opción razonable es vigilar y revisar. Otras veces se puede proponer un tratamiento en consulta para vaciar el contenido del quiste, teniendo en cuenta que algunos bultos pueden volver a aparecer. Y cuando el bulto molesta, crece, limita la mano o hay dudas sobre su naturaleza, se plantea la extirpación quirúrgica.

Extirpación y estudio de la pieza

Cuando se indica cirugía, el objetivo es extraer el bulto completo respetando los tendones, los nervios y los vasos de alrededor. Suele ser una intervención de corta duración y, según el caso, se realiza con anestesia local o regional de la mano.

Un punto importante: la pieza que se extirpa se envía al laboratorio de anatomía patológica para su estudio. Analizar el tejido al microscopio es lo que confirma de qué tipo de lesión se trataba y descarta otras causas. Es un paso de seguridad que forma parte del procedimiento, aunque el bulto tenga toda la pinta de ser benigno.

Recuperación y riesgos

Tras la cirugía se protege la zona unos días y se dan pautas de cuidado de la herida y de movilización progresiva de los dedos. El tiempo de recuperación depende de dónde estaba el bulto, de su tamaño y del tipo de trabajo o actividad que hagas; todo esto se concreta contigo en consulta.

Como cualquier procedimiento quirúrgico, tiene riesgos posibles: molestias, inflamación, una cicatriz sensible durante un tiempo o, en algunos tipos de bulto, la posibilidad de que reaparezca. Estos aspectos y las contraindicaciones se explican con detalle antes de decidir, para que tomes la decisión con toda la información.

Pide tu cita

Si te ha salido un bulto en la mano y quieres saber qué es, escríbenos por WhatsApp al 660 160 668 y buscamos un hueco para valorarlo con calma. Puedes escribirnos por WhatsApp al 660 160 668 o venir a la consulta de Calle Espronceda 43, en Chamberí.

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Preguntas frecuentes

¿Un bulto en la mano puede ser grave?

La mayoría de los bultos de la mano son benignos, como los gangliones o los lipomas. Aun así, conviene que un especialista lo valore para ponerle nombre y descartar otras causas, sobre todo si crece rápido, cambia de aspecto o te produce dolor, hormigueo o pérdida de fuerza. El diagnóstico tranquilo es lo que marca la diferencia.

¿Hay que operar siempre un ganglión?

No. Muchos gangliones pequeños que no duelen ni limitan la mano se pueden vigilar y revisar sin operar. La cirugía se plantea cuando el bulto molesta, crece, limita el movimiento o hay dudas sobre qué es. La decisión se toma siempre tras una valoración individual de tu caso.

¿Qué prueba hace falta para saber qué es el bulto?

Primero la exploración en consulta, que ya orienta bastante. Para confirmarlo solemos usar una ecografía, que muestra si el bulto es líquido o sólido y su relación con tendones y vasos. En algunos casos se completa con una resonancia magnética, que aporta más detalle de las estructuras profundas.

¿Por qué se analiza el bulto después de quitarlo?

Porque el estudio del tejido al microscopio, en el laboratorio de anatomía patológica, es lo que confirma de forma definitiva de qué tipo de lesión se trataba. Es un paso de seguridad que forma parte del procedimiento, aunque el bulto tuviera todo el aspecto de ser benigno antes de operar.

¿Puede volver a salir el bulto después de tratarlo?

En algunos tipos de bulto, especialmente ciertos gangliones, existe la posibilidad de que vuelvan a aparecer, tanto si se vacían en consulta como si se operan. Es uno de los puntos que se explican antes de decidir el tratamiento, para que sepas qué esperar en tu caso concreto.