Parálisis y déficits funcionales del miembro superior

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Cuando una lesión de un nervio periférico deja la mano o el brazo sin movimiento o sin fuerza, la vida diaria cambia: cuesta agarrar, sostener peso o hacer gestos finos. No todas las parálisis son iguales ni evolucionan igual, y muchas mejoran con el tratamiento adecuado. El primer paso es valorar bien qué nervios y qué músculos están afectados y qué se puede recuperar en tu caso concreto.

Esta parte de las lesiones de nervio periférico la atiende el Dr. Fernando Aranda Romero, cirujano ortopédico y traumatólogo formado en el Hospital Ramón y Cajal, en el Institut de Chirurgie de la Main de París y y en Valencia. Trabaja en la Unidad de Cirugía de la Mano y Nervio Periférico del Ramón y Cajal y atiende en español y francés. Su consulta privada está en el Instituto Ortopédico Madrid, en la Calle Espronceda 43, barrio de Chamberí.

Qué pasa cuando un nervio deja de mover la mano

Los nervios periféricos llevan las órdenes del cerebro a los músculos y traen de vuelta la información del tacto. Cuando uno de estos nervios se lesiona por un corte, un traumatismo, una compresión importante o un estiramiento, los músculos que dependen de él dejan de recibir señal y pierden fuerza o movimiento. Según el nervio afectado puede verse la mano entera, solo algunos dedos, la muñeca o el movimiento del codo y el hombro.

Con el tiempo, un músculo que no recibe señal se debilita y se acorta, y la articulación puede quedarse rígida. Por eso el factor tiempo importa: cuanto antes se valore la lesión, más opciones hay de recuperar función. Aun cuando ha pasado tiempo, suele haber algo que se puede hacer para mejorar el uso de la mano.

Cómo valoramos qué se puede recuperar

No se trata la parálisis en abstracto, sino lo que te pasa a ti. En la consulta revisamos la historia de la lesión, exploramos qué músculos conservan fuerza y cuáles no, y comprobamos la sensibilidad y el estado de las articulaciones. Esa exploración, apoyada en pruebas de imagen y en estudios de la conducción nerviosa cuando hacen falta, nos dice qué nervios están dañados, en qué grado y si hay signos de que el nervio esté recuperándose por sí solo.

Con esa información dibujamos un mapa de lo que está perdido y de lo que se conserva. Ese mapa es la base para decidir, tras una valoración individual, qué técnica o combinación de técnicas tiene sentido en tu caso y en qué orden conviene hacerlas.

Dr. Fernando Aranda Romero

Dr. Fernando Aranda Romero

Cirujano ortopédico y traumatólogo. Cirugía de mano, muñeca y nervio periférico. Unidad de Cirugía de la Mano y Nervio Periférico del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

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Opciones de reconstrucción funcional

La reconstrucción de un miembro superior parético casi nunca es una sola operación: suele combinar varias técnicas para devolver los movimientos que más utilidad tienen en el día a día. La elección depende del nervio afectado, del tiempo transcurrido y de qué músculos siguen siendo útiles.

Estas son las principales vías de tratamiento que se pueden combinar según el caso:

  • Cirugía del nervio: reparar directamente el nervio cortado o reconstruir el tramo dañado con injertos nerviosos.
  • Transferencias nerviosas: redirigir un nervio sano cercano para que active el músculo que se ha quedado sin señal.
  • Transferencias tendinosas: trasladar el tendón de un músculo que funciona para que supla el movimiento que falta.
  • Artrodesis: fijar una articulación en una posición útil cuando no es posible recuperar su movimiento y conviene ganar estabilidad.
  • Liberación de contracturas y tratamiento de la rigidez articular para preparar la mano antes o después de otras técnicas.

Objetivos funcionales realistas

El objetivo no es siempre devolver la mano al estado previo, sino recuperar los movimientos que te permiten hacer tu vida: abrir y cerrar la mano, sujetar objetos, estabilizar la muñeca o llevarte la mano a la boca. Priorizamos lo que más impacto tiene en tu autonomía y tu trabajo.

Antes de operar hablamos con claridad de qué se puede esperar, en cuántas fases y con qué plazos aproximados de recuperación. Los resultados varían según cada paciente, según el tipo de lesión y según el tiempo transcurrido, y se valoran en consulta. Preferimos plantear metas alcanzables y revisarlas contigo a medida que avanza la recuperación.

La rehabilitación, parte del tratamiento

La cirugía coloca las piezas, pero la función se recupera trabajándola. La rehabilitación con terapia de la mano acompaña todo el proceso: antes de operar, para mantener las articulaciones móviles, y después, para reeducar los movimientos nuevos, ganar fuerza y aprender a usar una transferencia nerviosa o tendinosa.

Es un trabajo de meses que requiere constancia. Durante ese tiempo hacemos revisiones para comprobar cómo evoluciona la musculatura, ajustar los ejercicios y decidir si conviene algún paso quirúrgico adicional. Tu implicación en la rehabilitación pesa mucho en el resultado final.

Cuándo conviene consultar y qué tener en cuenta

Conviene valorar la mano o el brazo cuanto antes si notas pérdida de fuerza o de movimiento tras una herida, un golpe o una cirugía, o si una debilidad va a más sin explicación. Acudir pronto amplía las opciones de tratamiento.

Como toda cirugía, la reconstrucción funcional tiene riesgos y contraindicaciones que dependen de cada persona, del estado del nervio y del tiempo transcurrido. Todo tratamiento parte de una valoración médica previa e individualizada, en la que te explicamos con detalle los beneficios que se buscan, los riesgos y las alternativas antes de decidir nada.

  • Pérdida de movimiento o de fuerza en la mano, los dedos, la muñeca o el brazo.
  • Dificultad para agarrar, sostener peso o hacer gestos finos.
  • Hormigueo o falta de sensibilidad persistentes en una zona concreta.
  • Una debilidad que aparece o aumenta tras un traumatismo o una operación.
  • Secuelas de una lesión nerviosa antigua que limitan tu día a día.

Pide tu cita

Si has perdido movimiento o fuerza en la mano o el brazo, escríbenos por WhatsApp al 660 160 668 y vemos con calma qué opciones tienes. Puedes escribirnos por WhatsApp al 660 160 668 o venir a la consulta de Calle Espronceda 43, en Chamberí.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede recuperar el movimiento si la lesión es antigua?

Muchas veces sí, al menos en parte. Aunque haya pasado tiempo y la reparación directa del nervio ya no sea posible, suelen quedar opciones como las transferencias tendinosas o la artrodesis para devolver movimientos útiles. Lo que se puede recuperar depende de cada caso y se valora en consulta con la exploración y las pruebas necesarias.

¿Cuánto tarda en notarse la recuperación?

Depende de la técnica. Tras una cirugía del nervio, los músculos pueden tardar meses en responder, porque el nervio tiene que crecer hasta alcanzarlos. Con transferencias tendinosas el movimiento suele aparecer antes, al reeducarlo en rehabilitación. En la consulta te damos plazos aproximados para tu caso, teniendo en cuenta que cada paciente evoluciona de forma distinta.

¿Hace falta operar siempre?

No siempre. Algunas lesiones nerviosas se recuperan solas y solo necesitan seguimiento y rehabilitación para no perder movilidad mientras tanto. La cirugía se plantea cuando la valoración indica que aportará una mejora real de la función. La decisión se toma tras una valoración individual, explicándote las alternativas disponibles.

¿Es una sola operación o varias?

Según el caso puede ser una intervención o varias fases combinando distintas técnicas. En parálisis extensas es habitual planificar la reconstrucción por etapas, priorizando primero los movimientos más útiles para tu autonomía. En la primera consulta te explicamos el plan completo antes de empezar, para que sepas qué esperar en cada paso.

¿En qué idiomas atiende el Dr. Aranda?

El Dr. Aranda atiende a pacientes en español y en francés. Puedes pedir cita o resolver una primera duda por WhatsApp en el 660 160 668, y desde ahí organizamos la consulta de valoración en el Instituto Ortopédico Madrid.