Fractura de tobillo y pilón tibial en Madrid

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Un mal apoyo, una torcedura o una caída pueden romper el tobillo, la articulación que soporta todo tu peso al caminar. Cuando el golpe es de alta energía, como una caída desde cierta altura, la fractura puede alcanzar el pilón tibial, la parte baja de la tibia que forma la superficie de la articulación. Son lesiones que duelen, hinchan e impiden apoyar el pie, y que conviene valorar cuanto antes.

En el Instituto Ortopédico Madrid estas fracturas las atiende la Dra. Diana Crego, especialista en cirugía de pie y tobillo, que trabaja las fracturas y luxaciones de tobillo y del pilón tibial y la osteosíntesis de tobillo. Te atiende en nuestra consulta de la Calle Espronceda 43, en Chamberí, y puede hacerlo en español y en francés.

Qué es una fractura de tobillo y del pilón tibial

El tobillo es una articulación formada por el extremo inferior de la tibia y el peroné y por el hueso del pie llamado astrágalo. Una fractura de tobillo es la rotura de uno o varios de esos huesos, con frecuencia a la altura de los maléolos, los salientes que notas a ambos lados. Según cuántos se rompan, hablamos de fractura maleolar, bimaleolar o trimaleolar, y a veces el hueso se desplaza de su sitio, lo que llamamos luxación.

La fractura del pilón tibial afecta a la zona baja de la tibia, justo donde forma la superficie de la articulación. Suele producirse por un traumatismo de alta energía, como una caída de altura o un accidente, y por eso también daña el cartílago y los tejidos de alrededor.

Síntomas y cuándo consultar

Tras el golpe el dolor es intenso y aparece hinchazón casi de inmediato. En la mayoría de los casos no puedes apoyar el pie ni dar un paso. Conviene que acudas a valoración cuanto antes si notas alguno de estos signos:

  • Dolor fuerte en el tobillo después de una torcedura o una caída.
  • Hinchazón y aparición de un hematoma en la zona.
  • Imposibilidad o mucha dificultad para apoyar el pie.
  • Deformidad visible del tobillo o del pie.
  • Sensación de inestabilidad o de que el tobillo cede.

Si el pie se ve torcido, la piel está muy tensa o pierdes sensibilidad en los dedos, busca atención urgente, porque puede tratarse de una fractura desplazada que necesita atención rápida.

Dra. Diana Crego

Dra. Diana Crego

Cirujana ortopédica y traumatóloga, FEBOT (Fellow of the European Board of Orthopaedics and Traumatology). Jefa de sección de cirugía del miembro inferior (cadera, rodilla y pie) en el Hospital Gómez Ulla. Fundadora del Instituto Ortopédico Madrid.

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Dra. Elena Borlaff

Dra. Elena Borlaff

Cirujana ortopédica y traumatóloga especialista en cirugía del deporte y en la recuperación de lesiones deportivas.

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Cómo se diagnostica

En la consulta la Dra. Crego revisa cómo ocurrió la lesión y explora el tobillo con cuidado: dónde te duele, cómo están la piel y los pulsos del pie y si hay deformidad. Esta primera valoración orienta la gravedad de la fractura.

La prueba básica es la radiografía, que muestra qué huesos están rotos y si están desplazados. Cuando la fractura alcanza la superficie de la articulación, como pasa en el pilón tibial, suele pedirse un TAC para ver el detalle de los fragmentos y planificar mejor el tratamiento. En algunos casos se valora la estabilidad del tobillo para decidir entre tratar sin cirugía u operar.

Tratamiento sin cirugía

No todas estas fracturas se operan. Cuando el hueso está estable y sin desplazar, el tratamiento puede ser conservador: se inmoviliza el tobillo con una férula o una bota ortopédica durante las semanas que necesite cada hueso para soldar.

Durante ese tiempo lo habitual es mantener el pie en descarga, sin apoyar o apoyando solo en parte según lo indique la doctora, y acudir a revisiones con radiografías para comprobar que la fractura va consolidando en buena posición. Si en el control se ve que el hueso se mueve o no evoluciona bien, se replantea el plan. Cada caso se valora de forma individual, porque los plazos y la evolución varían de una persona a otra.

Cuándo se opera y cómo

Se plantea cirugía cuando la fractura está desplazada o es inestable, cuando afecta a la superficie de la articulación o cuando el tobillo está luxado. El objetivo es recolocar los huesos en su sitio y fijarlos para que la articulación quede lo más alineada posible.

La técnica habitual es la osteosíntesis: a través de una o varias incisiones se colocan placas y tornillos que sujetan los fragmentos. En las fracturas del pilón tibial, cuando la hinchazón de la piel es importante, a veces se opera en dos tiempos: primero se estabiliza de forma provisional y, cuando la inflamación baja y los tejidos están en mejores condiciones, se realiza la cirugía definitiva. La Dra. Crego te explica antes qué opción se ajusta a tu fractura.

Recuperación y rehabilitación

Después del tratamiento, con o sin cirugía, viene una fase de recuperación en la que el apoyo se reintroduce de forma progresiva, según cómo vaya consolidando el hueso y siempre bajo indicación médica. La rehabilitación ayuda a recuperar la movilidad del tobillo, la fuerza y el equilibrio para volver a caminar con normalidad.

Como en toda fractura que afecta a una articulación, existe cierto riesgo de secuelas: artrosis postraumática con el tiempo, una consolidación lenta o que el hueso no suelde (pseudoartrosis) e infección. Si aparecen, se tratan. Los tiempos de recuperación varían según cada paciente, el tipo de fractura y su estado general, por eso cada caso se valora de forma individual.

Pide tu cita

Si te has lesionado el tobillo o te preocupa cómo está evolucionando una fractura, pide cita con la Dra. Diana Crego en el Instituto Ortopédico Madrid. Valorará tu caso, revisará las pruebas que haga falta y te explicará con calma las opciones de tratamiento que mejor se ajustan a ti. Estamos en la Calle Espronceda 43, en Chamberí, y te atendemos en español y en francés. Puedes escribirnos por WhatsApp al 660 160 668 o venir a la consulta de Calle Espronceda 43, en Chamberí.

Pedir cita por WhatsApp: 660 160 668Cómo llegar

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en soldar una fractura de tobillo?

Depende del tipo de fractura, de si se ha operado o no y de cómo responda tu hueso. A grandes rasgos se habla de varias semanas de inmovilización seguidas de rehabilitación, pero no hay un plazo fijo igual para todos. En las revisiones con radiografía vamos comprobando cómo va consolidando tu caso.

¿Toda fractura de tobillo necesita operación?

No. Si el hueso está estable y en buena posición, muchas fracturas se tratan sin cirugía, con una férula o una bota y controles periódicos. La cirugía se reserva para las fracturas desplazadas, inestables, las que afectan a la articulación o cuando el tobillo está luxado. La doctora valora cada caso.

¿Me quedarán las placas y los tornillos para siempre?

En muchos casos el material de osteosíntesis se deja de forma permanente y no molesta. A veces, si causa molestias o lo aconseja tu evolución, puede retirarse en una segunda intervención una vez que el hueso ha consolidado. Es algo que se decide contigo según cómo vaya tu recuperación.

¿Qué es el pilón tibial y por qué es más complejo?

El pilón tibial es la parte baja de la tibia que forma la superficie de la articulación del tobillo. Suele romperse por golpes de alta energía y afecta al cartílago, por eso su tratamiento es más delicado y a veces se opera en dos tiempos, esperando a que baje la inflamación.

¿Podré volver a caminar y hacer deporte como antes?

El objetivo del tratamiento y de la rehabilitación es que recuperes la movilidad y vuelvas a tu vida diaria. La evolución depende del tipo de fractura, de si afectaba a la articulación y de cada persona, así que lo valoramos de forma individual en las revisiones y te vamos marcando los pasos.